El peso mexicano se posicionó como la divisa más apreciada entre los principales cruces, acumulando un incremento del 0.91% al cierre del 27 de marzo.
Este repunte se produce en un contexto de debilitamiento del dólar y un aumento de las apuestas a favor del peso en el mercado de futuros.
Aunque este desempeño refleja cierta estabilidad, los analistas advierten sobre posibles riesgos a futuro.
Factores como la incertidumbre política en Estados Unidos y el deterioro de la actividad económica en México podrían generar volatilidad en el tipo de cambio, subrayando la necesidad de cautela en las proyecciones a largo plazo.