El panteón del paraje de Romerillo en Chiapas se convierte en el epicentro de una festividad única. Con más de 100 comunidades reunidas para celebrar el Día de Muertos, esta tradición ancestral sigue resonando entre las familias indígenas, quienes se congregan para rendir homenaje a sus ancestros.
La llegada de los danzantes “Kolemal Max” y la música sacra de viento resuenan alrededor de las tumbas, mientras se observa la particularidad de las sepulturas: montículos de tierra roja adornados con elementos naturales. Los pobladores depositan ofrendas como frutas de la temporada y bebidas sagradas, rindiendo tributo a sus seres queridos en este día especial.
Turistas locales, nacionales y extranjeros se suman a esta celebración en Romerillo, atraídos por la riqueza cultural y la singularidad de las tradiciones indígenas.
La fusión entre estas prácticas ancestrales y la presencia de visitantes hace del Día de Muertos una festividad que resalta la combinación única de culturas, reconocida por la Unesco como “Obra maestra del patrimonio oral e intangible de la humanidad”.